18 nov. 2014

EL PLUMAJE EN LOS LOROS · Explosión de Colores 2ª PARTE


Continuamos con la 2ª Parte del interesante artículo sobre el plumaje en los loros. Si no leiste la primera parte haz click aqui!

TIPOS DE PLUMAS
Brevemente haré una explicación de los diferentes tipos de plumas, en función de su localización corporal y sus funciones, que podemos encontrar en nuestros loros, o al menos, las más frecuentes:

El plumón es un tipo de pluma caracterizada por tener un raquis muy corto, casi ausente con barbas largas y bárbulas que carecen de ganchillos, por lo que su apariencia es muy laxa, con una función primordial en la termorregulación.
En los loros, es el primer tipo de pluma que sale tras salir del cascarón, aunque también está presente en los adultos debajo de las plumas típicas del cuerpo.

Los loros, pero también los Búhos y las Garzas, además, tienen un tipo de pluma especial llamado plumón de talco.
Este se desarrolla en algunos parches determinados, localizados en el pecho y.
A diferencia de otros tipos de pluma, el plumón de talco según va creciendo se va desintegrando en pequeñas partículas de polvo, las cuales son esparcidas por las aves en todo su cuerpo con ayuda de su pico.
La función de este tipo de plumón se cree que sirve de protección e impermeabilizante.

La mayoría de las plumas, en número, corresponden a las plumas cobertoras o de contorno, ya que, con función de aislamiento y protección, cubren gran parte de la superficie del cuerpo del loro y son, generalmente de pequeño tamaño, pero con la estructura de la pluma típica, ofreciendo al ave, una superficie aerodinámica, adecuada para el vuelo.


Las plumas de vuelo, como su propio nombre indica, son las que intervienen de manera más activa en esta importante función y son principalmente las primarias y secundarias (también denominadas ambas, como remeras por su similitud en navegación), presentes en las alas, y las plumas timoneras, en la cola.

Las primarias, plumas largas en el extremo distal del ala, insertadas en los dedos, proporcionan la fuerza necesaria para la propulsión del vuelo.

Las secundarias, insertadas en la ulna (el antebrazo de las aves), tienen como función principal retener el aire durante el vuelo facilitando la elevación y ayudando al sostén del ave durante el proceso. Algunos, seguro, se están sorprendiendo cuando hablo de los dedos de las alas, pero no debemos olvidarnos que las alas, son fruto de la evolución de las extremidades anteriores de animales cuadrúpedos (con cuatro patas…).

Al hilo de esto, entonces, sobre el dedo pulgar, se insertaría una serie de plumas, en línea, que denominamos el álula, y cuya función es disminuir las turbulencias que se generan en el aire durante el vuelo.
Las plumas timoneras (también llamadas rectrices) participan, como su propio nombre indica como timón, modificando la dirección del vuelo, pero también intervienen en las maniobras de aterrizaje.
De echo, si tienen ocasión, la próxima vez que vuelen, sitúense en la ventanilla desde donde puedan observar el ala del avión, y observarán, que sus loros han sido el modelo en el que los ingenieros se han basado para diseñar nuestros modernos aviones…


LA MUDA
Todas estas plumas, como es lógico, sufren un desgaste natural por su exposición al medio ambiente, por rozarse con las ramas y nidos, peleas con otros loros, etc… por lo que es de vital importancia renovar de manera periódica el total de su plumaje.
A este proceso de cambio de plumas, es a lo que denominamos “la muda”, y sin duda, supone un periodo en el que se invierte gran cantidad de energía, por lo que el momento adecuado para llevarlo a cabo, estará sujeto a la disponibilidad de las condiciones adecuadas.
Es por esto y por la importancia de sus funciones, que en los loros no se produce la renovación, toda de un golpe, sino que se hace de manera gradual. 

La renovación de las plumas de contorno es mucho más rápida y por tanto, a menudo se producen dos cambios en el mismo año, casi sin apreciarlo.
Sin embargo, la muda de las plumas de vuelo, supone un mayor coste y, por lo tanto, se hará, en situaciones normales, tan sólo una vez al año, y nunca coincidirá con la época de reproducción, o en su caso, en la época en la que se realicen migraciones de algún tipo.

Asegurar con vehemencia el momento en el que nuestros loros han de realizar la muda, es un poco arriesgado, ya que dependerá del clima (incluso del que haya en el interior de nuestros hogares), de la abundancia de alimentación, etc…no obstante, lo normal es que se produzca tras la época de reproducción, y en el caso de las especies que realizan migraciones, justo antes de que ésta se produzca.

Cuando, casualmente, uno de nuestros loros pierde una pluma, ya sea porque se enganche en su jaula, se la quite otro loro, etc… automáticamente, el loro producirá una pluma nueva, y es por eso, por lo que, a veces, si el plumaje de alas o cola en nuestros loros está demasiado deteriorado, se opta por arrancarlas para provocar esa renovación y que el ave recobre su plumaje en perfecto estado.

En estos casos habrá que evaluar, y quien mejor que nuestro veterinario, si el coste energético (y por tanto el estrés que esto le supone), compensa con adelantar la adquisición del nuevo plumaje.


FIEL ESPEJO DE SALUD
Supongo, que tras leer hasta aquí, tenemos ya claro que un buen estado del plumaje de nuestros loros es sinónimo de su buena salud y, por tanto nos ha de servir como indicador de la misma.

Procurar que su plumaje se mantenga siempre en buen estado, es una responsabilidad muy grande, pero que tenemos que asumir.

No olvidemos, que para el loro, sus plumas no son un mero adorno, sino que cumplen funciones vitales.

El acicalamiento es el proceso mediante el cual, nuestros loros mantienen su plumaje en buen estado, lo ordenan, limpian y recolocan casi constantemente para que siga cumpliendo todas sus funciones.

Es un comportamiento en parte instintivo, en parte adquirido y que además (y por tanto) es diferente de una especie a otra.

Lo ideal, es que nuestros criaderos contaran con individuos adultos que actuaran como “profesores de acicalamiento” de los pichones en las nurserias, pero esto, por desgracia rara vez es así.

Cuando el acicalamiento de nuestros loros se produce tanto en exceso como en defecto, es síntoma de que algo no marcha bien. Los picajes conductuales, es decir, el excesivo acicalamiento que lleva a arrancar incluso las plumas de su cuerpo provoca entre otras cosas que nuestro loro quede desprotegido, pero también supone que tiene que invertir mucha energía en renovar constantemente sus plumas dañadas, por lo que, descuida la inversión de esta energía en soportar otras funciones vitales.

Cuando, por el contrario, observamos que nuestro loro presenta un aspecto “desaliñado” porque no se acicala lo suficiente, poneros en su lugar: está descuidando el mantenimiento de su principal defensa tanto física como química con el medio ambiente y por tanto, es indicativo, que el animal está redirigiendo toda su energía en combatir algo que no vemos.

Es un buen momento de acudir a nuestro veterinario para realizar un control exhaustivo.


Imagino, sobre todo aquellos que han adquirido a su loro cuando era tan sólo un pichón, que han observado una especie de líneas transversales en algunas de las plumas de su compañero de juegos, como si fueran franjas vacías.

Éstas, principalmente aparecen en las plumas de vuelo, pero en casos más extremos, es frecuente encontrarlas también en las plumas de contorno.
Son lo que denominamos “líneas de estrés” y nos indican que, durante la formación de esas plumas “algo ha fallado”.

No me canso de repetir que la formación de la pluma requiere de un elevado coste energético, pero también de material que la forma, principalmente proteico. Suelen aparecer, y de ahí su nombre, cuando el animal pasa por determinados momentos de estrés, provocado por cualquier motivo, como un cambio en la alimentación, en su ambiente, una reducción drástica de sus tomas de papilla en el caso de los bebés durante su crianza, o una disminución y/o desviación tanto de la energía como de los materiales que las constituyen en algún estado carencial, como luchar contra una infección, etc…dando lugar a plumas pobres. 
Así que, de nuevo, si observan que sus loros están produciendo plumas con líneas de estrés, no duden en revisar sus condiciones con la ayuda de un veterinario especializado.

EL SECRETO

A menudo nos preguntan a Myriam, mi paciente pareja, y a mi, qué le damos a nuestros loros para que tengan ese plumaje tan brillante y bonito…algunos afirman incluso que Fito,  nuestro Eclectus, parece un “luminoso neón”, ¡casi fluorescente!
Y a veces uno no sabe bien ni qué contestar exactamente. Esto es así, porque no hacemos nada que no sea lógico a mi entender.
Para mí, son fundamentales tres aspectos básicos para mantener un buen estado del plumaje y que no deberíamos privar a ninguno de nuestros loros:

· Hidratación: es imprescindible que nuestros loros tengan acceso periódico a duchas regulares. El agua, colabora a eliminar residuos que se adhieren a las plumas, pero también colabora en la estructura tridimensional de la pluma, permitiendo reflejar la luz como debe sin que sea distorsionada. Hay que aclarar en este punto, que, por supuesto no todos los loros tienen los mismos requerimientos de duchas, yacos y cacatúas, por ejemplo, seguramente necesiten menor frecuencia de las mismas.

· Luz natural: aquellos loros que reciben luz natural suficiente mantienen en mejor estado sus plumajes. La luz es fundamental en la fijación de determinadas sustancias, por ejemplo el Calcio, pero interviene en la mayoría de los procesos bioquímicos de cualquier índole. Privarles de este recurso gratuito, teniéndolos siempre tras el filtrado de nuestros cristales, es hacerles un flaco favor, sin ninguna duda.

 · Una correcta alimentación: frutas y verduras en abundancia, con aportes proteínicos gracias especialmente, a las legumbres y productos de origen animal (huevos, queso fresco y huesos de pollo…) garantizan el aporte de todo lo necesario para la formación adecuada de las plumas, principalmente vitaminas y aminoácidos esenciales como Lisina y Metionina, imprescindibles para la formación de las proteínas de las mismas y que no pueden ser sintetizadas por el propio animal. Si quieres saber más sobre alimentación de Loros, puedes adquirir el Manual Técnico de Dietología de Papagayos.

Espero, con estas líneas, haber contribuido de alguna manera a que entendamos la importancia que el plumaje supone para nuestros propios loros, y los ayudemos a mantenerlo en buenas condiciones, ya que éste, será el reflejo de su buen estado de salud.



“…Con todo mi cariño, a todos aquellos que tienen mucha “pluma”, y en especial a mi amigo Mario, con el que compartí buenos momentos disfrutando del colorido de los loros…”

Por Ángel Nuevo
  

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